La grabación de la nueva campaña para Rioshoes había sido un éxito. Todos parecían felices. Menos Julia. Cuando llegó a su apartamento, dejó los tacones a un lado y se dejó caer en el sofá. Habían pasado dos días desde la última vez que habló de verdad con Gabriel. Parte de la culpa era el trabajo. Parte, la agenda imposible de ambos. Y una pequeña parte era algo que Julia todavía no quería admitir. Su teléfono vibró. Era una videollamada de Gabriel. —Hola, desaparecida. Julia sonrió. —Hola. Hablaron unos minutos sobre sus compromisos y sus viajes. Entonces Gabriel la observó en silencio. —¿Sigues molesta conmigo? Julia bajó la mirada. —No estoy molesta. Solo cansada. —¿Seg...
La grabación de la nueva campaña para Rioshoes había sido un éxito.
Todos parecían felices.
Menos Julia.
Cuando llegó a su apartamento, dejó los tacones a un lado y se dejó caer en el sofá.
Habían pasado dos días desde la última vez que habló de verdad con Gabriel.
Parte de la culpa era el trabajo.
Parte, la agenda imposible de ambos.
Y una pequeña parte era algo que Julia todavía no quería admitir.
Su teléfono vibró.
Era una videollamada de Gabriel.
—Hola, desaparecida.
Julia sonrió.
—Hola.
Hablaron unos minutos sobre sus compromisos y sus viajes.
Entonces Gabriel la observó en silencio.
—¿Sigues molesta conmigo?
Julia bajó la mirada.
—No estoy molesta. Solo cansada.
—¿Seg...